La confirmación de la promesa programática del gobierno de Sebastián Piñera en orden a crear los primeros 25 Liceos de Excelencia - con un número significativo emplazados en regiones - es una muy buena noticia.
VARIOS ASPECTOS DESTACABLES
En primer lugar, la medida denota una preocupación real por avanzar en una de las materias pendientes más importantes del país: Chile tiene una educación con resultados malos, estancados y muy desiguales.
En segundo lugar, hay un cambio de paradigma muy importante. Cuando durante el pasado gobierno de Michelle Bachelet se debatió la modificación de la LOCE (hoy LGE) la propuesta de la Concertación era eliminar toda forma de selección de alumnos en los establecimientos educacionales.
Y la discusión emblemática fue precisamente el Instituto Nacional. Dicho establecimiento es municipal, gratuito y cada año destaca por sus extraordinarios resultados en la PSU. En razón de su valiosa identidad y proyecto educativo recibe en séptimo grado una enorme cantidad de postulantes, que son seleccionados exclusivamente conforme a su mérito académico.
Pues bien, ello era precisamente lo que la Concertación quería eliminar argumentando que expresaría una forma de “elitismo”. Es decir, la vieja monserga de “nivelar para abajo”. Como era imposible que todos los colegios tuvieran los rasgos del Instituto Nacional…entonces ¡que no hubiera ni uno sólo!
En tercer lugar, los Liceos de Excelencia no sólo generarán una legítima aspiración y un premio al mérito de los alumnos más esforzados y de mejor rendimiento que postularán a los mismos, sino que tendrán en valioso “efecto imitación” en su entorno inmediato. Muchos otros establecimientos tendrán un modelo cercano del que extraer buenas prácticas y acercarse a innovaciones metodológicas de distinta naturaleza.
¡Ojalá pudiéramos multiplicar los “Institutos Nacionales” a lo largo de Chile!
Para Tejemedios.
Senador Andrés Allamand Zavala, Abogado.
Columnista del diario Austral de Valdivia, Osorno y Tejemedios